domingo, 4 de diciembre de 2016

LOS BEBÉS


El timbre del teléfono me distrajo del bordado que esa tarde acababa de comenzar. Al descolgar escuché las voces de mis nietos, que como siempre discutían por hablar el primero.

   ¡Toñi. Toñi tenemos que darte una gran noticia!—

   A ver si me alegra la tarde—

   Síii. ¿Sabes que tenemos dos bebés?—

   De quién son?—

   Nuestros, los hemos adoptado—

   ¡No me digas! Y ¿que tiempo tienen?—

   Dos meses y se llaman Gilbert y Ball—

   ¿Son gemelos o mellizos?—

   Mellizos pero son muy distintos, Gilber se parece a mí en lo tranquilo y Ball  trastito como Daniel— decía exultante Belén.

   Habrá que darles mucho cariño y cuidados—

   ¡¡Claro abuela!!—

   Ya tenéis las cunas o solo la grandota vuestra?—

   Jajaja… que no son niños¡¡que son gatitos!!!—

Las risas de todos se oían a través del manos libres. Y yo, que contaba con dos nietos más.
                                      



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3 comentarios:

  1. Conmovedora la ternura que despierta la infancia. Un entrañable y bonito relato Toñi. Un gran abrazo.

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  2. Una confusión preciosa. Yo a mi hijo que ya tiene pareja estable le dije y para cuando los niños y me contestó puea mamá ya tenemos dos gatos. Así que tengo que esperar a ser abuela cuando ellos quieran. Una brazo

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  3. Sois un encanto y MªdelCarmen paciencia que ya vendrán los nietos. Besitos para ambas

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