jueves, 18 de agosto de 2016

P. RENOIR

Pierre-Auguste Renoir nació en 1841 fue un pintor francés impresionista, que en la segunda parte de su carrera se interesó por la pintura de cuerpos femeninos en paisajes, inspirados a menudo en pinturas clásicas renacentistas y barrocas.
Renoir ofrece una interpretación más sensual del impresionismo. No suele incidir en lo más áspero de la vida moderna, como a veces hicieron Manet o Van Gogh Mantuvo siempre un pie en la tradición; se puso en relación con los pintores del siglo XVIII que mostraban la sociedad galante  como Watteau.
Renoir encontró una gran fuente de inspiración en el Louvre y particularmente en el trabajo de Eugène Delacroix. La muerte de Delacroix,  hizo comprender a la joven generación de artistas franceses la importancia que para ellos tenía la pintura del gran romántico.
En 1863, un importante acontecimiento sacudió la vida artística de la capital francesa. Por orden de Napoleón III se abrió, al margen del Salón de París oficial, el Salón de los Rechazados en donde Almuerzo sobre la hierba de Édouard Manet causó un gran impacto.  A mediados de la década de 1860 Manet frecuentaba el Café Guerbois, sobre la calle Grande-des-Batignolles (actual avenida de Clichy). La presencia de Manet atrajo al Guerbois a artistas, escritores. Hasta allí llegaron también Renoir y sus amigos. La obra de Renoir durante esta década se enmarca lo que se conoce como el «período ingresco». Se trata de una tendencia perceptible en todos sus cuadros de esta etapa: un dibujo más limpio y un trazado de mayor precisión, con una clara plasticidad.
En 1881 y 1882, Renoir cambió muchas veces de lugar de trabajo, los que quedarían plasmados en sus pinturas como paisajes. Continuaría pintando sobre las márgenes de Sena. Viajó a Inglaterra, Italia y Argelia cuyos paisajes los reflejó en sus lienzos.
El artista contrajo matrimonio con Aline  y tuvieron tres hijos.
El pintor nunca disfrutó de muy buena salud. En sus cartas se encuentran frecuentes menciones a enfermedades respiratorias, que lo mantuvieron largo tiempo postrado en la cama. En una caída de su bicicleta  se fracturó el brazo derecho. Afortunadamente, como consecuencia de una fractura anterior, el artista ya había aprendido a pintar con la mano izquierda.
 Fue nombrado Caballero de la Legión de Honor. París, Londres y Nueva York fueron escenarios de exposiciones que coronaron el triunfo de su pintura. Con los años, se arraigó en él el gusto por una pintura decorativa, inspirada en los grandes italianos.
En 1915, la muerte de Aline sumió a Renoir en la soledad y falleció víctima de una neumonía en el Domaine des Collettes  en 1919.
 
 

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