lunes, 29 de febrero de 2016

LA LEYENDA DE LA ISLA

   Se la divisa desde cualquier parte del litoral sus líneas agrestes y su color verde llaman la atención de los visitantes de Benidorm. Mi curiosidad por ver  más lejos de la playa y los rascacielos me llevó a tomar el barco que sale cada hora.                                                En el corto trayecto el patrón me habla de una de las leyendas  que por allí se cuentan.
    Hubo una vez un caballero que se enamoró de una dama a la cual veía cuando iba a recoger agua.
   Sin embargo, una mañana el caballero esperó y esperó, pero la joven no apareció, preocupado fue en  su busca y descubrió que estaba enferma. 
   En aquel momento, en lo alto de la gran montaña, conocida como Puig Campana, vivía un temido Brujo, el caballero decidió  subir hasta ella y consultar la enfermedad que le aquejaba.
   Tras alcanzar la  cima de la montaña  rogó al Brujo que le diera  la pócima para salvar a su amada; el Brujo le dijo que no había nada que hacer, el caballero suplicó  a lo que el Brujo le contestó con una mirada gélida y distante,  que aprovechara el poco tiempo que le quedaba para disfrutar con la compañía de la muchacha, puesto que al ponerse el sol la joven moriría.
   Consumido por la desesperación sacó su espada y asestó un golpe a la montaña rompiendo un fragmento de la misma, que cayó al mar, dando lugar a la isla de Benidorm; de ese modo, logró que ese día el sol se pusiera un poco más tarde, ya que cuando el sol pasara al otro lado de la alta montaña, seguiría iluminando a través de la hendidura creada. 
 Para tener tiempo   de acompañar a la  joven antes de que lanzara su último suspiro.
   Esa misma noche, el caballero colocó el cuerpo de la chica en una pequeña embarcación y subiéndose a la misma, se dirigió hacia la isla que  su amor había creado. Al encontrarse  frente a la isla, clavó su espada e hizo  hundir al pecio  para unir sus almas en el Mediterráneo.
  Bonita historia comenté a lo cual el patrón respondió que había varias todas con un toque de romanticismo, asentí mientras el vuelo de los pájaros y sus trinos atrajeron mi atención.
   Tenía toda una hora para pasear por aquel intrincado paraje me sorprendí como unos bañistas tomaban el sol sobre las piedras. Donde parecía que solo  podía encontrar naturaleza una cafetería con sus parasoles y unas pocas mesas lo invadían.
  
 
                                             Tomada de la red

sábado, 27 de febrero de 2016

EL BURGO DE OSMA .CIUDAD DE OSMA (Soria)

  Su raíces se remontan a la antigua ciudad arévaca de Uxama en el Cerro Castro y allí permaneció hasta la invasión romana. En época visigoda cambió su nombre a Osama a la vez que era encumbrada a sede episcopal.

    La invasión musulmana hizo próspera a la ciudad y la llamaron Waxsima, de su permanencia hablan los restos en el cerro de Uxama.

   Durante el siglo X Osma es desplazada al cerro vecino, a la margen izquierda del río Ucero ( afluente del Duero) presidido por su castillo. Sufriendo las mismas vicisitudes que las plazas fuertes de Gormaz y San Esteban, cayendo en manos cristianas tras la muerte de Almanzor.

    La catedral de estilo gótico fue construída sobre una anterior románica, y el obispo en el siglo XV dotó de las murallas que hoy contemplamos.

    En mil quinientos cuarenta y uno se funda la universidad de Santa Catalina hoy convertida en un hotel balneario de primer orden.

    El Burgo de Osma lleva con orgullo ser la cuna de  Dionisio Ridruejo, su escritor contemporáneo tardíamente reconocido a nivel nacional, cultivó tanto poesía como prosa.


domingo, 21 de febrero de 2016

REFRÁN


Al que al cielo escupe, en la cara le cae.

CITA


  El que busca un amigo sin defectos se queda sin amigos

 (Marcel Proust 1871-1922)

PREPOTENCIA Y SOBERBIA

      A raiz de unas frases de Dadelhos nos pusimos a comentar si hay diferencia entre prepotencia y soberbia, la línea es tan difusa que apenas se diferencia casi siempre lo uno va acompañado de lo otro.
    Si   en la infancia, adolescencia y juventud nos consintieron todo por capricho, bien por sobre protección, celos fraternales o de cualquier otro tipo, todo se daba por bien empleado para que no nos enfadáramos.
     Eso nos llevó a ser unos “pequeños monstruitos tiránicos” con los que nos rodean si  las cosas no son como queremos y procuramos que la culpa sea siempre del otro. Nuestro ego exacerbado no nos permite tratar de igual a igual, si vemos el menor atisbo de rivalidad alejamos a la persona objeto de ello.
   Nos escondemos detrás de falsas alabanzas y  desconocidos  que no hacen otra cosa que ampliar más si cabe nuestro ego y alejándonos de la realidad.
   Solo nos llevaremos amistosamente con la familia que nos aguanta (y no toda) o con las personas que dependan, se sientan o sean inferiores a nosotros.
   Porque los demás intentarán alejarse sin provocar conflictos y las que nosotros creemos que los provocan, en realidad es una cuestión  de poner sobre la mesa una necesidad puntual fruto del cariño y de la amistad.
    Sin embargo lo verá como una afrenta y lo aprovechará como excusa ante los demás para resaltar su victimismo y que le refuercen su postura.
    De esa forma alejamos a la persona que creemos que nos puede ensombrecer por muchas veces que nos digan que nuestra apreciación no es cierta. Así que comenzamos a borrar todo indicio que nos la recuerde, pero la huella que nos dejan no se quita y a la vez nos hacemos daño inconscientemente.
  ¿Nos compensa elevar nuestra soberbia a costa de perder buenos amigos por el camino?
    Si no sabemos cuidarlos nunca se acercará nadie y la hipocresía (educación) será lo que hallaremos en nuestro camino. Para tomar un café cualquiera nos vale, y en los malos tiempos ¿quién nos apoyará?
  Así que prepotencia, soberbia, egoísmo y el ego exacerbado, solo se combate con un poco de humildad.


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REFRÁN


Ni verano hasta San Juan, ni invierno hasta Navidad.

sábado, 20 de febrero de 2016

CITA


No pretendas que las cosas ocurran como tu quieres, desea más bien que se produzcan tal y como se producen, y serás feliz.    (Epicteto de Frigia –filósofo greco-latino.

REFRÁN


El pan de ayer y el vino de un año, a nadie hacen daño.

 

viernes, 19 de febrero de 2016

ZAMORA


    Ciudad castellana que el Duero baña en su camino hacia Oporto (Portugal), tantas veces visitada por mí y siempre con deseos de volver.
    Mis paseos por sus calles empedradas, siempre me llevaban cómo si de un imán se tratase hacia su castillo y su tan recordada Puerta de la traición.

                                     Que del cerco de Zamora

                                       Un traidor había salido;

                                       Vellido Dolfos se llama,

                                        Hijo de Dolfos Vellido,

                                       Si gran traidor fue su padre,

                                      Mayor traidor es el hijo;

                                      Cuatro traiciones ha hecho,

                                      Y con ésta serán cinco!

       Es un pequeño extracto del romance, su único fin es despertar la curiosidad por la gran cantidad de ellos que hay en nuestra Literatura.

    Su historia se remonta a los celtas que la llamaron Ocalam luego fue romanizada y conocida como Okelo Duri, (peñasco prominente), en ésta época correspondería Viriato, el terror de los romanos. Celebraba sus victorias arrancando unos jirones de los estandartes y colgándolos en su lanza. Se considera que nació en  la comarca de Sayago.

    También fue ocupada por los musulmanes  que la llamaron Azemur (olivar silvestre) y Semurah (ciudad de las turquesas), el nombre actual quizás proceda de estos nombres.

    El mayor esplendor de Zamora estuvo durante los siglos X y XIII, a partir de la batalla de Las Navas de Tolosa perdió su valor estratégico.

    Durante el reinado de Sancho II de Castilla, su hermana Dª Urraca gobernaba Zamora y en el asedio a la ciudad fue cuando se producen los hechos que relata el romance.

    En la actualidad se conservan muchos de los monumentos que se construyeron a lo largo de su dilatada historia, sirva como ejemplo, la catedral románica con su bello cimborrio, la iglesia de San Juan entre la multitud de ellas que pueblan la ciudad, su castillo con sus murallas, el palacio de los Condes de Aliste, etc. De ahí las muchas visitas que la ciudad merece.

    El poeta zamorano de cuna y castellano por su recorrido vital, fue Felipe Camino Galicia de la Rosa, nació en mil ochocientos ochenta y cuatro, y  en mil novecientos diecinueve se puso el sobrenombre de León Felipe. He aquí los versos finales de su poema más divulgado “ Romero Solo”.

 

                                         Poetas,

                                         Nunca cantemos

                                         La vida

                                         De un mismo pueblo,

                                         Ni la flor

                                         De un solo huerto…

                                         Que sean todos

                                         Los pueblos

                                         Y todos

                                         Los huertos nuestros.

      También está la ciudad moderna con elegantes edificios y otros no tanto, Santa Clara su calle más comercial  y peatonal por donde pasean los días de fiesta los lugareños y siempre abarrotada los demás con los turistas máquina en mano.

 

Proverbio persa

La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces.

lunes, 15 de febrero de 2016

REFRÁN

Ira de hermanos, ira de diablosEnviar fraseTuitear fraseCompartir frase en FacebookEnviar fraseTuitear fraseCompartir frase en Facebook

domingo, 14 de febrero de 2016

sábado, 13 de febrero de 2016

CITA


Cuando alguien desea algo debe saber que corre riesgos y por eso la vida vale la pena.

   (Paulo Coelho

viernes, 12 de febrero de 2016

REFRÁN

Los ríos no crecen con aguas limpias.

DESCUBRIENDO AZULES


    Se encontraba melancólica por describirlo de alguna manera  este invierno se le hacía muy cuesta arriba su ánimo se estaba debilitando, sin saber muy bien porqué. Esa tarde mientras su mirada se perdía en el horizonte marino inconscientemente repasaba mentalmente retazos de su vida con los que verdaderamente la hacían sentirse feliz.

    Desde que  vino a la ciudad hace unos doce años había hecho y disfrutado más que en toda su vida, incluso cumplió dos de sus sueños de juventud. Siempre le gustó viajar por lo que conlleva de conocimiento histórico, costumbres y personas diferentes.

    La inmensidad del mar aunque fuera el Mediterráneo la sobrecogió  solo era el principio de las muchas sorpresas. Florencia, Roma y el Vaticano, cuando sus ojos descubrieron la gran maravilla de Miguel Ángel en la Capilla Sixtina, su ardor por admirar las grandes obras del Renacimiento comenzaron a calmarse.

    Su mente disfrutaba diseñando su próximo viaje sería Grecia no sabía cuando pero sí estaba segura de que lo haría.  Pasaron pocos años cuando desde el avión contempló la Acrópolis iluminada  después recorrió las cicladas. Solo le restaba escribir un libro ese sueño que acariciaba desde la niñez.

   Su firme seguridad en que ello sucedería  los años pasaban rápidamente continuaba sin hacer nada al respecto. Sin embargo en el otoño cuando  asistió a un curso de escritura creativa  fue la llave que abrió la puerta a su imaginación plasmándola sobre  el portátil y luego  en papel.

    Ese día estaba exultante de felicidad lo había conseguido necesitó toda una vida pero no importó. Solo le quedaba uno pero eso no estaba en su mano era más bien el destino,      Su búsqueda incesante del amor no tuvo resultado alguno aunque se enamoró pocas veces, ninguna le correspondió en la medida que ella esperaba y el vacío inmenso de su corazón nada era capaz de llenarlo.

    Cada día estaba más convencida que volvería a Madrid o a cualquier otra ciudad sus años en Alicante estaban tocando a su fin, no sabía ni como ni porqué, pero eran sensaciones que de un tiempo a esta parte  experimentaba  cuando le sucedía eso  era cuestión de tiempo.

    Su sueño más íntimo comenzaba a cumplirse estaba emocionada, excitada, ilusionada y cantaba sin parar. Todo se había conjurado para hallar al hombre que siempre esperó. Estaba desbordada por el volcán de sentimientos  de vez en cuando se pellizcaba para notar que lo que le sucedía era real.

    Pero no, él estaba allí dejándole mensajes cariñosos en la red y  contestándole romántica, soñadora y amorosa. Era el principio de un gran amor que con gusto se dejaba encadenar, o, ¿quizá no? Solo el ensueño de quien lo busca incesante e incansablemente a pesar de los inconvenientes, las trabas y los desengaños.

    Siempre se repetía que estaba enamorada del amor, del amor romántico idealizado en las poesías y relatos del romanticismo. Esos detalles que en la realidad dista mucho de ocurrir, todo es más prosaico y sexual, cuando no, entra en el juego lo económico y el ascenso social. Puro egoísmo, egocentrismo y todos los ismos que se quieran añadir.

   Se alejó unos días  necesitaba cambiar de aires dejar bajar la adrenalina. Entre sorprendida y extrañada se dio cuenta que todo era fruto del momento hacía mucho que ningún hombre le decía esas cosas tan dulces y era tan fácil dejarse llevar…A hora que estaba en  el  otro lado y eso le complacía.

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jueves, 11 de febrero de 2016

REFRÁN


Amigo de boquilla, no vale una cerilla.

REFRÁN


Cuando el hombre es celoso, molesta; cuando no lo es irrita.

EN RECUERDO DE JULIA


            Desde su sillón de mimbre Julia veía pasar tras los cristales la vida de la gran ciudad. De cuando en cuando en sus momentos de lucidez, recordaba su niñez entremezclada con  pasajes de su juventud, al tiempo que olvidaba su presente.

     Muchas de las veces los padres y los abuelos vivían en pueblos distintos, con lo que la relación entre los hermanas apenas existía.  Julia se había quedado con sus abuelos

     Su hermana se creía hija única y cada vez que se reunía toda la familia, ella la trataba con todo el egoísmo y menosprecio del que podía hacer acopio, con el fin de  echarla de casa cuánto antes y  evitar que invadiera su mundo.

            Siempre estuvo traumatizada por ello, no sabía adónde pertenecía afectivamente. Julia no se sentía miembro de la familia sobre todo por su hermana.

    Tampoco su matrimonio fue lo que ella habría deseado las mieles pronto se tornaron hieles. A la infelicidad y los muchos problemas se añadieron las interferencias familiares que desembocaron en un duro y traumático divorcio que supuso el alejamiento de la población donde había pasado sus largos  últimos veinticinco años. Ahora que se encontraba en el último tramo de su vida había llegado a la conclusión de que nunca le tuvo  cariño.

   Nos conocimos durante una corta estancia en un pueblo de la sierra. A pesar de la gran diferencia de edad trabamos una fuerte amistad que se consolidó más y más con el paso del tiempo.

 Ahora, viéndola con la mirada perdida a través de la ventana un sentimiento de tristeza me iba embargando. Un  melancólico pensamiento se adueñaba de mi mente “cómo casi sin darnos cuenta llegamos a la vejez pasando de una vida activa y autónoma a comenzar a “depender de los demás”.

            Pese a su buen estado de salud orgánica del mental no se podía decir lo mismo, la transformación hacia su declive comenzaba a manifestarse. Julia empezaba a darse cuenta de los lapsus  de memoria  entonces una leve inquietud asomaba a sus ojos.

   Recordaba su niñez junto a su querida abuela sus enseñanzas, los olores de sus comidas y la afición por la lectura que siempre la inculcó. La prematura orfandad en que se vieron sumidas las hermanas no influyó en los afectos.

    Al ser unos años mayor la responsabilidad  recayó sobre sus hombros fue enorme; los trabajos duros del campo envejecen muy deprisa a las personas.

      A su recién estrenada veintena, se alejó para siempre del hogar familiar, tomando el camino hacia la gran ciudad.

    En Barcelona aprendió el oficio de modista que durante su vida le permitió salir adelante, fue el medio que le permitió conocer las culturas de  otros países donde trabajó los años más fructíferos de su juventud.

   Por sus manos pasaban  las finísimas telas y encajes que ella manejaba con suma delicadeza e igual destreza. Ello la llevó a  convertirse en una  especialista en el trabajo de la lencería  fina y delicada, pero debido al gran esfuerzo que requería y lo poco remunerado que estaba decidió encaminar su futuro profesional hacia el vestuario exterior.

   Consiguió trabajar en una de las más prestigiosas boutiques de la capital, las jornadas  interminables del taller continuaba  en casa.

     Abrieron una sucursal en Madrid ante los encargos  importantes o el tiempo de acabado apremiaba, Julia viajaba a la capital acompañada de la encargada para supervisar todos los trabajos complicados y darles el toque final.

   Solían hacerlo varias veces al año al igual que sus viajes a París a comprar las telas más novedosas y exquisitas, que se utilizaba en la Alta Costura parisina. A veces adquirían los patrones de las mejores firmas del momento.

      La alta sociedad catalana y madrileña se vestía con los mejores diseños a unos precios relativamente asequibles, los grandes empresarios y aristócratas también hacían uso de la boutique, al encargar vestidos iguales para sus mujeres y sus amantes. 

            Los años pasaban con su ritmo monótono hasta que en uno de los viajes a la capital francesa le ofrecieron empleo, haciendo realidad su sueño de trabajar en París. Entró a formar parte de uno de los mejores talleres de alta costura de la ciudad de la moda por excelencia. Conoció a los diseñadores más influyentes del momento y fue objeto de su gran tiranía debido al exceso de perfección que se le exigía. Era el otro mundo que hay detrás de las pasarelas.

            Los pocos días de asueto los dedicaba a conocer parte de Francia y los países fronterizos, pero Suiza e Italia le dejaron una huella imborrable. Siempre hablaba de los inmensos lagos que le parecían el Mediterráneo si no fuera por las montañas que los rodeaban llenas de nieve casi todo el año y un verdor refulgente en el verano. Y Milán, siempre Milán, con sus edificios imponentes destilando historia por cada calle que recorría, sus grandes escaparates con la moda más delicada y actual rivalizando con París, en diseño e industria y con el  Duomo señorial y majestuoso emblema de la ciudad.

            Allí pasó las mejores épocas de su vida hasta que decidió regresar a Madrid, para continuar trabajando los últimos años antes de su jubilación en la boutique que un día lejano abandonó por los destellos parisinos. Deseaba una vida más relajada cerca de un parque y dar largos paseos mientras tomaba el sol de la tarde.

            Ahora en su vejez sigue manteniendo en sus ojos un destello de curiosidad y en su rostro una dulce serenidad al recordar retazos sueltos de sus experiencias en el extranjero.

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martes, 9 de febrero de 2016

lunes, 8 de febrero de 2016

REFRÁN

El que se casa por todo pasa.

REFRÁN


Más sabe el loco en su casa que el cuerdo en la ajena.

MUERTE EN EL DUERO


     Llevaba varios días sin dejar de llover. El río comenzaba a desbordarse y la inquietud en las gentes empezaba a mostrarse. Cuando llegara la crecida de los afluentes la presa no resistiría y el agua anegaría las casas hasta límites insospechados. Los habitantes recogían los enseres principales, los cargaban en las caballerías por si fuera necesario salir corriendo hacia la colina  donde se podrían cobijar en las bodegas.

    La vigilancia del Duero era incesante. Los turnos nocturnos los más incómodos bajo la lluvia y un hombre  en el campanario.

     Durante la mañana la presa no aguantó más y cedió el estruendo se escuchó por toda la población. Las campanas repicaban sin cesar llamando a las mujeres y a los niños para emprender la huida.

     Mientras, los hombres seguían afanándose en defender sus casas. Las primeras viviendas se anegaban, los enseres, y los animales domésticos flotaban por doquier, los sacos de arena no eran suficientes para detener la gran avalancha. El agua que les daba la vida también   se la quitaba.

    Las lágrimas corrían por sus caras al ver como en un momento desaparecía el fruto de su trabajo y sufrimiento.

      Las semanas iban pasando lentamente hasta restañar los destrozos del desastre. La pobreza se adueñaba de San Andrés, los jóvenes se veían obligados a buscar una vida mejor en las ciudades. Sin embargo los que se quedaban no hacían otra cosa que luchar denodadamente por salir adelante.

    Con el paso del tiempo la normalidad se apoderó del pueblo, con nuevas voces por sus calles y los campos. Los veranos eran días de gozo para sus habitantes con el reencuentro de las familias que en otro tiempo partieron.

 Pero una tarde de  verano, un terrible suceso conmocionó a las gentes del pueblo y los antiguos desastres volvieron al primer plano del recuerdo.

    Lo había matado sí, una vez más sus aguas se cobraron su precio, a lo largo de los tiempos la sangre se mezclaba con el agua. Las gentes de la ribera siempre escucharon relatos de su  traición y algunos fueron actores principales en su lejana juventud.

     Hacía mucho que no le pagaban ningún tributo quizás por ello se asustaron.

    El cuerpo inerte de Lucas era recibido en el dintel de la iglesia por los familiares y el sacerdote, llegaba en un ataúd de madera oscura con un crucifijo dorado. Lo bajaron del coche  tomado por seis hombres y lo introdujeron en el recinto a los pies del altar mayor.

   Fue una ceremonia corta.  De nuevo cargado sobre los hombros lo llevaron al cementerio. Una vez acabado el funeral como era costumbre  de los hombres de dirigieron al bar.

  A la mañana siguiente su viuda y las niñas recogieron sus equipajes y se fueron a Barcelona.

    Los rumores se desataron como un huracán aflorando a la superficie antiguos amoríos rotos y los que aún se vivían clandestinamente. Entre ellos se ocultaba el de Lucas y Luz, pese a la lejanía no impedía que saltaran chispas cada vez que se encontraban.

    Se enamoraron siendo unos adolescentes pero las rencillas entre las respectivas familias lo impidieron. Sus vidas tomaron rumbos diferentes, pero eso no evitó que su amor se acrecentara y  lo vivieran a escondidas en las vacaciones de verano.

    Cuando las murmuraciones llegaron a sus oídos los acontecimientos se precipitaron.  Solo Luz sabía el motivo real de la desaparición de Lucas sin embargo ella no era tan valiente para seguir sus pasos.

    Todas las tardes como un ritual se acercaba al lugar de la ribera donde antaño al ponerse el sol se encontraba con Lucas.  Luz desde entonces se vistió de luto por dentro y por fuera.



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domingo, 7 de febrero de 2016

SAN ESTEBAN DE GORMAZ (Soria)

     Tenemos dos ejemplos maravillosos,  la ermita del Rivero y la iglesia de San Miguel de estilo románico de época medieval. 
    San Esteban de Gormaz fue Condado desde mil cuatrocientos diecinueve hasta mil ochocientos treinta.
  Los árabes y los cristianos lo consideraban un enclave de suma importancia,  durante doscientos años las luchas fueron incesantes de manera que unas veces era árabe y otras cristianas. Durante este período fue frontera de Castilla  consolidando su población.
   Su castillo construído por los árabes en el siglo IX, su población se llamaba Castromoro fue un intercambio constante de dueño, hasta que finalmente cayó en manos cristianas. En mil ciento ochenta y siete se celebraron las primeras Cortes de Castilla, creciendo su importancia hasta el siglo XIII donde culmina su esplendor con cuatro parroquias y dos monasterios fuera de los límites de la villa y con más de tres mil habitantes.
   Las leyendas que se remontan con documentación escrita son la primera El vado de  Cascajar, que Alfonso X el Sabio la recoge en sus Cantigas. También escribe un auto Sacramental, basado en ella D. Pedro Calderón de la Barca  y una pintura de Fernán Antolínez refleja el milagro.
   La afrenta de Corpes a las hijas del Cid,  por último Las mujeres de la villa defienden San Esteban basada en la época de la reconquista.
    Actualmente se ha recreado el Camino del Cid a su paso por toda la comarca, que rezuma historia y leyendas por todos sus lugares, basándose en la obra literaria El Cantar de Mio Cid de origen anónimo, aunque estudiosos de la obra situan al autor en éstas tierras por el gran conocimiento de los lugares por donde el Cid cabalga.     Actualmente San Esteban ha crecido exponencialmente a como han decrecido los pueblos de la comarca.
 
  Las primeras excavaciones datan su ocupación de la Edad del Bronce. El nombre de Gormaz proviene de Vormatio voz ligur procedente del dios Borbo-Bormanus, divinidad de fuentes y manantiales termales. Cerca del cerro se halla el paraje Fuentes Grandes, siendo el acuífero más importante de la provincia. En excavaciones arqueológicas sucesivas se han hallado necrópolis prerromanas, castros celtas, restos romanos y visigodos.
   El puente que cruza el Duero tiene dieciocho ojos, de origen romano aunque fue remodelado por los árabes.
   En el siglo IX el castillo de Gormaz se convirtió en la fortaleza más importante de la época que reforzara la de Medinaceli, ya que controlaba el acceso norte sobre el Duero, por eso era una plaza tan codiciada por árabes y cristianos. A finales del siglo X la conquistaría García Fernández, pero sería definitivo cuando la conquistó Fernando I de Castilla y el Cid fue Señor de Gormaz.
   En esta época se funda el pueblo de Gormaz a los pies del castillo y será el centro de la Comunidad de Villa y Tierra de Gormaz.




                           

D. de REGOYOS


REFRÁN


Más vale llegar a tiempo que rondar un año.

sábado, 6 de febrero de 2016

SOTO DE SAN ESTEBAN (SORIA)


     Toda esta zona castellana vieja son mis tierras más queridas y añoradas de la provincia.
            Una tierra con tanta historia llena de monumentos por doquier y un clima duro  hacen a sus gentes, recios en el carácter, adustos, generosos en el esfuerzo,  y luchadores ante la adversidad.
  Soto, con histórica importancia en los tiempos del Cid. Su iglesia de San Andrés, la ermita de la Virgen de los Rubiales (románicas), un convento hoy en ruinas y una posada que pocos recuerdan su ubicación, y  menos aún los que recorrieron sus aposentos.
   Bañado por el Duero y un pequeño afluente que al llegar, su nombre se hace familiar  Perico, humilde pero a la vez importante pues  con sus aguas hacía funcionar el molino del pueblo.
     Se ha ido transmitiendo de generación en generación y la colina que vemos un poco más lejos de las bodegas llamada La Torre, toma su nombre de la época del Cid pues se dice que existía una torre fortificada y en ella se refugiaron Dª Jimena con sus hijas huyendo después de ser ultrajadas por los Condes de Carrión.
   Quizás hoy se mereciera alguna excavación arqueológica, ya que no muy lejos se halla el manantial Fuente de la Horca. Se cuenta que en las proximidades había una cueva con un pasadizo que llegaba hasta el Duero para abastecerse de agua.
   Entre su riqueza agrícola destacan los cultivos de remolacha azucarera, las mieses de varios tipos, las vides con las que se nutre el afamado vino con denominación de origen de la Ribera del Duero.

   


CITA

Envejece conmigo! Lo mejor está aún por llegar.
   Robert Browning (1812-18899

lunes, 1 de febrero de 2016

REFRÁN


Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.

RUTINA Y DISCIPLINA


     A ella muy de tarde en tarde la iba a visitar la abuela única que contestaba a sus cartas; pese a las grandes  dificultades que una anciana tenía que superar. Se sentía abandonada por el resto de su familia.
  Cuando salían al recreo Juana Mª se encerraba en el wc  llorando a moco tendido llamando a su mamá, nadie la oía por el bullicio y alboroto de los juegos de las demás.
   Estudiaba con ahínco su curiosidad le empujaba a ello comenzaba a cogerle el gustillo a las redacciones y aprender el vocabulario.
  Le encantaba leer y descubrir  e imaginar aventuras en cada una de sus  lecturas. Poco apoco el tiempo iba suavizando su dolor y  a vivir con él.
  Un día entre el llanto vio la imagen de su mamá que flotaba, iba vestida con una túnica blanca y rodeada de un halo nebuloso escuchó sus palabras  diciéndole que siempre estaría a su lado y la seguía queriendo muchísimo.
   A parir de ese momento se liberó se sintió más fuerte curiosamente desarrolló una capacidad desconocida, tenía  sueños que con el tiempo  los veía que se cumplían para ella se fue convirtiendo en algo habitual creyó que le pasaba a todo el mundo.
 La monotonía del curso seguía su ritmo habitual los fines de semana eran divertidos los sábados por la tarde con el baile y los domingos con las series de la televisión.
    Con el buen tiempo salían de paseo después de la merienda iban en fila de dos en dos.  Les hacia gracia cómo las monjas vigilaban la postura corporal.
      Sacaban un poco de joroba solo por escucharlas gritar: ¡Esas espaldas rectas, las barbillas altas! Sonaban desde el final de la fila y a continuación un murmullo de risitas.
    Lo repetían pocas veces por sí el enfado se adueñaba de las monjas y los castigos comenzaran a llegar a borbotones  y eso, gracia... Lo que se dice gracia ...ninguna.


                                      ©   

REFRÁN


Amor de yerno, como el calor del sol en invierno.

REFRÁN

Al hombre se le cae el diente pero no la simiente.