miércoles, 27 de enero de 2016

UNA NAVIDAD AGRIDULCE

    Se metió en la cama  lloraba bajito con la cabeza tapada con las sábanas para no molestar, aunque no la escucharían ¿sería verdad que era invisible?
   Esa Navidad era la más triste de Juana Mª a pesar de que su madrina utilizó una habitación entera para montar un enorme belén. Ella bajó a buscar el musgo y un poco de arena junto con unas chinitas que pondrían en las orillas del río.
   Cuando subió ya estaban todas las figuritas de barro sobre una mesa auxiliar. Tenía todo preparado para escenificar el nacimiento del Niño. Una vez finalizado era maravilloso venía mucha gente a verlo a lo largo de esas fechas.
   La madrina derrochaba  paciencia y dedicación a raudales ella la admiraba tanto… a la falta de su madre la convirtió en el espejo donde mirarse.
   En Reyes tuvo un gran muñeco vestido con jersey  y pantalón, con unos patucos preciosos,  lo tejió la tía durante las noches previas al día de Reyes.
   Lo llevaba en su sillita jugaba con una cocinita de butano y los cacharritos una amiga de la prima le regaló un bonito neceser de color rosa y blanco, estaba lleno de accesorios de baño también con algunas cajitas simulando medicinas e incluso un termómetro.
    Nunca tuvo tantos regalos disfrutaba cada tarde jugando con ellos eran su tesoro.
    Las clases comenzaron el frío y el viento arreciaba Juana Mª iba tan abrigada que casi no veía entre el verdugo y la bufanda. El camino hasta la escuela era largo y aprovechaba para echar a volar su imaginación.
   El invierno tocaba a su fin  y pronto sería su cumpleaños el primero sin su madre eso la entristecía entonces  iba en busca de nuevas aventuras que los libros le brindaban.

   ©   








 

1 comentario:

  1. La Navidad es algo más que regalos y belenes. La soledad de la adolescencia, tremendo!!!
    Un abrazo y comparto

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