martes, 17 de noviembre de 2015

LOS IMANES EN LA NEVERA


    Al abrir la nevera se ha caído uno de los imanes que la decoran, entonces he pensado cómo poco a poco se han puesto de moda. Viaje que se realiza imán que se regala, sea por barato, sea porque ahora son auténticas monerías y con la vida ajetreada que lleva la mayoría de la gente, sirven además de decorar para sujetar las notas a modo de recordatorio del día.

   Con los dos trozos del imán en la mano he comenzado a recordar cuando mis hijos eran adolescentes, yo les dejaba las notas en la mesa de su dormitorio y ellos a su vez a mí en la mesa de la cocina.

   Todo funcionaba a las mil maravillas sin necesidad de tanta técnica como ahora, conste que no estoy en contra, pero con tanto whatsap  que ni escribir sé la palabreja… cuando de casualidad leo en un periódico digital que ya es correcto decir wasap y wasapear.

   Me viene de perlas porque soy de la generación que en el bachillerato estudiábamos francés y ahora con los años ni sé inglés y el otro se me ha olvidado de no utilizarlo.

    Cómo iba contando ya no tengo a quien dejar notas a no ser a mí misma que de vez en cuando lo hago aunque a quién acribillo a señales es al calendario para todas las fechas importantes.

    Ahora los imanes los utilizo para sujetar las obras de arte que mis nietos me regalan cada vez que los visito. Siempre les pido que utilicen colores llamativos que me levanten el ánimo, así el día que les añoro más de lo habitual cuándo estoy en la cocina los echo una miradita y me sacan una sonrisa.

   Sigo con los pedazos del imán en la mano mientras busco el pegamento de esos que son instantáneos y que lo dejan nuevo. Después de rebuscar consigo dar con él lo destapo y ¡Oh está seco! Vaya con lo caros que son y que poco provecho les saco…

   Vuelvo a la cocina y coloco la parte imantada en su lugar y el otro trozo en un cenicero de alabastro marrón que nunca se utilizó y ahora lo utilizo para dejar pequeñas cosas. Tendré que escribirme una nota para recordar de comprar el pegamento.

2 comentarios:

  1. ... y otra nota para recordar dónde dejaste el otro trozo del imán. A mí se me olvidaría. Ya sabes, siempre que buscas algo nunca aparece hasta que deja de ser necesario y entonces te lo encuentras todos los días.
    Simpático post.
    Saludos.
    RjLebrancón

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  2. Me ha gustado muchísimo tú relato, es muy ameno y agradable. Y es cierto ahora que se viaja se regala imanes, de hecho pensé en hacerlo cuando estuvimos en Salamanca y regalarte uno, pero no me dio tiempo para comprar regalos, sadoc, pensó en mejor aprovecharlo en ver cosas y no en meternos en comprar nada, con que así te debo uno. un beso. TERE.

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